domingo, 29 de junio de 2025

Siempre estuve a punto de estallar, sentir dentro de mí toda una fuerza inquieta de libertad.


Y ahora que puedo hacerlo, no me atrevo más que a agachar la mirada y mirar hacia el estanque para observar las estrellas.


Este estanque jamás se quedará seco hasta que yo deje de respirar o musitar, la neblina es densa.


Esta neblina que rodea el jardín, como una jaula marchita de espinas, que no cortan, pero tampoco me dejan salir.


No puedo sentir más allá de vivir, pero no puedo sentir el deseo de evocar mi magia o de buscar la libertad; Entonces. Caigo dormida, como el curso del sol y la luna, pero sin llegar a ser un eclipse.


No deseo, quiero ser el desate libre del aire contra los troncos de los arboles caidos, tener albedrío como aquel insecto sobre la flor, seguir mis instintos como esas aves que persiguen la primavera del campo, mientras se alejan de los gelidos frios de las montañas.